Cuando te beso, no quiero besar a más nadie. Mis labios me dicen que no quieren sentir otra piel que no sea la tuya. Cuando te toco, no quiero tocar a más nadie. Mi tacto se niega a sentir contacto con un cuerpo diferente al tuyo, porque ya se enamoró de la textura de tu piel. Cuando te miro, juro que no siento ganas de ver a más nadie. Mis ojos hablan y me dicen que no quieren ver algo que no seas tú, que aman ver tu brillo, aman ver el movimiento de tus labios y que aman ver cada curva de tu sonrisa Pero lo mejor es cuando te abrazo, cuando te abrazo estoy totalmente seguro que ese es el mejor lugar en el que puedo estar, que esa sensación es la mejor que podré tener y que estoy haciendo parte de un sistema de engranaje con una persona que jamás esperé tener. -Jeff.
Comentarios
Publicar un comentario